Comunicado Jóvenes Coalición Cívica ARI Mendoza
Estimados compañeros de la Coalición Cívica ARI:
Este año se celebrarán elecciones democráticas en toda la Nación para determinar quién será la sucesora o el sucesor de Cristina Fernandez en la Presidencia de nuestro país. Si bien estamos a meses del comicio, nos encontramos en un contexto de incertidumbre acerca de quiénes serán los candidatos y las propuestas que presentarán los dos partidos tradicionales en nuestro país, el PJ y la UCR. Éstos carecen de liderazgo y conducción luego de las muertes de Raúl Alfonsín y Néstor Kirchner. Ello es un claro indicio del fin de un ciclo histórico que vivimos en la Argentina desde 1983: el del retorno y consolidación de la democracia (al menos desde sus aspectos formales fundamentales) subsistiendo incluso a duras crisis como las de 1989 y 2001 mediante transiciones mínimamente ordenadas.
Sin embargo estos logros, aunque importantes, no son suficientes. La Argentina enfrenta complejos desafíos aunque nuestras riquezas y el contexto externo hacen pensar en una posibilidad inmejorable para superarlos. La crisis es también oportunidad, pero hace falta coraje para enfrentar el orden establecido, hoy en decadencia.
Hoy muchos buscan instalar la idea de una falsa gobernabilidad, nutrida por el clientelismo y sustentada por acuerdos corporativos entre Partidos Políticos oficialistas y opositores, sindicatos y mafias que tanto daño han hecho a las Instituciones Republicanas. No es extraño, se trata de los principales mentores y beneficiarios de la partidocracia. Aquellos que buscarán cambios cosméticos para que todo siga igual, al tiempo que intentarán neutralizar todo canal de participación política y de disconformidad social. Y así luego dirán que no es posible gobernar de otra manera que la vigente.
Nosotros queremos una gobernabilidad basada en la transparencia; no vamos a pactar garantizando la impunidad de quienes han saqueado al Estado y la Nación. Queremos una gobernabilidad basada en la Justicia; que aplique la Ley y asegure la prosperidad social. Para ello es preciso un Estado que equilibre en favor de los débiles: que defienda a los productores frente a las cadenas de comercialización, a los ciudadanos de a pie frente a los intereses de la concentración económica y que garantice una carga impositiva equitativa; allí debe existir un Gobierno que no sea cómplice de los grandes negociados.
Finalmente, queremos una gobernalidad basada en objetivos de largo plazo, que atienda los temas estratégicos de la Nación, promoviendo un desarrollo económico que no comprometa nuestros bienes comunes ni nuestra calidad de vida presente y futura. El agua es el bien estratégico por excelencia, a ser defendida sin concesiones.
La Coalición Cívica nació para luchar por una causa; elegimos una forma de hacer política basada en los sueños y el testimonio, en los valores y en la ética, en el compromiso con la democracia, fomentando la participación y la defensa de los derechos humanos. No nos interesan cargos o prebendas, estamos acá porque sabemos que es posible cambiar nuestra realidad, una realidad que nos indigna. Nuestra causa es la ética, la república, la prosperidad económica y la justicia social.
Queremos transformar la cultura política imperante, no creemos en este régimen que mientras utiliza un discurso progresista acuerda con las corporaciones políticas y económicas. Estamos convencidos de que un modelo de desarrollo diferente vendrá de la mano de la distribución del poder entre los ciudadanos. Y por ello participamos de un proyecto que disputa por acceder a la Presidencia de nuestro país. Acceder para distribuir, y no para acumular el poder.
Por todo lo expuesto, y frente a este escenario de ambiguedad y especulación, los Jóvenes de la Coalición Cívica ARI de Mendoza tenemos una certeza: manifestamos nuestro total apoyo a la Proclamación de la fórmula Carrió - Perez para las elecciones de octubre.
Este año se celebrarán elecciones democráticas en toda la Nación para determinar quién será la sucesora o el sucesor de Cristina Fernandez en la Presidencia de nuestro país. Si bien estamos a meses del comicio, nos encontramos en un contexto de incertidumbre acerca de quiénes serán los candidatos y las propuestas que presentarán los dos partidos tradicionales en nuestro país, el PJ y la UCR. Éstos carecen de liderazgo y conducción luego de las muertes de Raúl Alfonsín y Néstor Kirchner. Ello es un claro indicio del fin de un ciclo histórico que vivimos en la Argentina desde 1983: el del retorno y consolidación de la democracia (al menos desde sus aspectos formales fundamentales) subsistiendo incluso a duras crisis como las de 1989 y 2001 mediante transiciones mínimamente ordenadas.
Sin embargo estos logros, aunque importantes, no son suficientes. La Argentina enfrenta complejos desafíos aunque nuestras riquezas y el contexto externo hacen pensar en una posibilidad inmejorable para superarlos. La crisis es también oportunidad, pero hace falta coraje para enfrentar el orden establecido, hoy en decadencia.
Hoy muchos buscan instalar la idea de una falsa gobernabilidad, nutrida por el clientelismo y sustentada por acuerdos corporativos entre Partidos Políticos oficialistas y opositores, sindicatos y mafias que tanto daño han hecho a las Instituciones Republicanas. No es extraño, se trata de los principales mentores y beneficiarios de la partidocracia. Aquellos que buscarán cambios cosméticos para que todo siga igual, al tiempo que intentarán neutralizar todo canal de participación política y de disconformidad social. Y así luego dirán que no es posible gobernar de otra manera que la vigente.
Nosotros queremos una gobernabilidad basada en la transparencia; no vamos a pactar garantizando la impunidad de quienes han saqueado al Estado y la Nación. Queremos una gobernabilidad basada en la Justicia; que aplique la Ley y asegure la prosperidad social. Para ello es preciso un Estado que equilibre en favor de los débiles: que defienda a los productores frente a las cadenas de comercialización, a los ciudadanos de a pie frente a los intereses de la concentración económica y que garantice una carga impositiva equitativa; allí debe existir un Gobierno que no sea cómplice de los grandes negociados.
Finalmente, queremos una gobernalidad basada en objetivos de largo plazo, que atienda los temas estratégicos de la Nación, promoviendo un desarrollo económico que no comprometa nuestros bienes comunes ni nuestra calidad de vida presente y futura. El agua es el bien estratégico por excelencia, a ser defendida sin concesiones.
La Coalición Cívica nació para luchar por una causa; elegimos una forma de hacer política basada en los sueños y el testimonio, en los valores y en la ética, en el compromiso con la democracia, fomentando la participación y la defensa de los derechos humanos. No nos interesan cargos o prebendas, estamos acá porque sabemos que es posible cambiar nuestra realidad, una realidad que nos indigna. Nuestra causa es la ética, la república, la prosperidad económica y la justicia social.
Queremos transformar la cultura política imperante, no creemos en este régimen que mientras utiliza un discurso progresista acuerda con las corporaciones políticas y económicas. Estamos convencidos de que un modelo de desarrollo diferente vendrá de la mano de la distribución del poder entre los ciudadanos. Y por ello participamos de un proyecto que disputa por acceder a la Presidencia de nuestro país. Acceder para distribuir, y no para acumular el poder.
Por todo lo expuesto, y frente a este escenario de ambiguedad y especulación, los Jóvenes de la Coalición Cívica ARI de Mendoza tenemos una certeza: manifestamos nuestro total apoyo a la Proclamación de la fórmula Carrió - Perez para las elecciones de octubre.
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